Abrir una clínica veterinaria: qué hay que hacer con los rayos X
Los pasos para poner en marcha el equipo de rayos X de una clínica veterinaria nueva en la Comunitat Valenciana, con lo que cambia frente a una clínica humana.
Lectura 5 min
Una clínica veterinaria con rayos X tiene, en lo esencial, las mismas obligaciones que una clínica humana: el Real Decreto 1085/2009 incluye expresamente el uso veterinario. Esta guía resume qué hay que hacer con el equipo al abrir en la Comunitat Valenciana.
Antes de nada: es una instalación de radiodiagnóstico
Un equipo de rayos X con fines de diagnóstico convierte la clínica, a efectos legales, en una instalación de radiodiagnóstico regulada por el Real Decreto 1085/2009. No basta con comprar el equipo y enchufarlo: no se puede usar hasta que la instalación esté inscrita en el registro de la Generalitat.
Los pasos, en orden
- Antes de la obra, el proyecto. La sala, los tabiques, las puertas y la posición del operador se deciden antes de construir. Revisar el blindaje sobre plano sale mucho más barato que corregirlo con la clínica terminada.
- Equipo con marcado CE, vendido e instalado por una EVAT. Solo una empresa de venta y asistencia técnica autorizada puede vender, instalar y mantener equipos de rayos X. Al instalarlo, emite el certificado de conformidad del equipo.
- Certificado de la instalación, de una UTPR. Una Unidad Técnica de Protección Radiológica autorizada por el CSN comprueba la sala y firma el certificado de conformidad de la instalación. Sin él no se puede presentar la declaración.
- Declaración e inscripción. El titular presenta la declaración, con el proyecto y los dos certificados, ante el Servicio Territorial de Industria de su provincia (Valencia, Alicante o Castellón). En la Generalitat el trámite es telemático y lleva una tasa. Hasta que se notifica la inscripción, el equipo no se puede usar con pacientes.
- Acreditaciones del personal. Quien dirige la instalación y quien opera el equipo necesitan la acreditación del CSN en protección radiológica, que se obtiene con un curso homologado.
- Programa de protección radiológica y control de calidad inicial. Antes de empezar a trabajar hay que tener por escrito el programa de protección radiológica y hacer la prueba de aceptación del equipo, que fija sus valores de referencia para los controles siguientes.
Lo propio de una clínica veterinaria
- La sujeción del animal. Es la gran diferencia: una persona puede estar cerca del haz durante el disparo. El proyecto de la sala y el programa de protección radiológica tienen que contemplarlo desde el principio: quién sujeta, con qué protección y con qué frecuencia.
- Equipos portátiles. Si se va a trabajar en domicilio o con grandes animales, el equipo portátil también se declara y tiene sus propias normas de uso.
- Si compras una clínica en funcionamiento, el cambio de titular de la instalación se notifica en un plazo de 30 días. Lo explicamos en comprar o traspasar una clínica con rayos X.
Después de abrir
Con la clínica en marcha empiezan los controles periódicos del equipo, la verificación de los niveles de radiación y la vigilancia de las dosis del personal. Lo explicamos en la página de protección radiológica para clínicas veterinarias.
Cómo te ayudamos
PeiPRa es una UTPR autorizada por el CSN (UTPR/V-0009). Revisamos la sala antes de la obra, firmamos el certificado de la instalación, preparamos la documentación de la declaración y el programa de protección radiológica con el análisis de dosis en la sujeción. Cuéntanos cuándo abres y te decimos por dónde empezar.
