Abrir una clínica veterinaria: qué hay que hacer con los rayos X

Los pasos para poner en marcha el equipo de rayos X de una clínica veterinaria nueva en la Comunitat Valenciana, con lo que cambia frente a una clínica humana.

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Una clínica veterinaria con rayos X tiene, en lo esencial, las mismas obligaciones que una clínica humana: el Real Decreto 1085/2009 incluye expresamente el uso veterinario. Esta guía resume qué hay que hacer con el equipo al abrir en la Comunitat Valenciana.

Antes de nada: es una instalación de radiodiagnóstico

Un equipo de rayos X con fines de diagnóstico convierte la clínica, a efectos legales, en una instalación de radiodiagnóstico regulada por el Real Decreto 1085/2009. No basta con comprar el equipo y enchufarlo: no se puede usar hasta que la instalación esté inscrita en el registro de la Generalitat.

Los pasos, en orden

  1. Antes de la obra, el proyecto. La sala, los tabiques, las puertas y la posición del operador se deciden antes de construir. Revisar el blindaje sobre plano sale mucho más barato que corregirlo con la clínica terminada.
  2. Equipo con marcado CE, vendido e instalado por una EVAT. Solo una empresa de venta y asistencia técnica autorizada puede vender, instalar y mantener equipos de rayos X. Al instalarlo, emite el certificado de conformidad del equipo.
  3. Certificado de la instalación, de una UTPR. Una Unidad Técnica de Protección Radiológica autorizada por el CSN comprueba la sala y firma el certificado de conformidad de la instalación. Sin él no se puede presentar la declaración.
  4. Declaración e inscripción. El titular presenta la declaración, con el proyecto y los dos certificados, ante el Servicio Territorial de Industria de su provincia (Valencia, Alicante o Castellón). En la Generalitat el trámite es telemático y lleva una tasa. Hasta que se notifica la inscripción, el equipo no se puede usar con pacientes.
  5. Acreditaciones del personal. Quien dirige la instalación y quien opera el equipo necesitan la acreditación del CSN en protección radiológica, que se obtiene con un curso homologado.
  6. Programa de protección radiológica y control de calidad inicial. Antes de empezar a trabajar hay que tener por escrito el programa de protección radiológica y hacer la prueba de aceptación del equipo, que fija sus valores de referencia para los controles siguientes.

Lo propio de una clínica veterinaria

  • La sujeción del animal. Es la gran diferencia: una persona puede estar cerca del haz durante el disparo. El proyecto de la sala y el programa de protección radiológica tienen que contemplarlo desde el principio: quién sujeta, con qué protección y con qué frecuencia.
  • Equipos portátiles. Si se va a trabajar en domicilio o con grandes animales, el equipo portátil también se declara y tiene sus propias normas de uso.
  • Si compras una clínica en funcionamiento, el cambio de titular de la instalación se notifica en un plazo de 30 días. Lo explicamos en comprar o traspasar una clínica con rayos X.

Después de abrir

Con la clínica en marcha empiezan los controles periódicos del equipo, la verificación de los niveles de radiación y la vigilancia de las dosis del personal. Lo explicamos en la página de protección radiológica para clínicas veterinarias.

Cómo te ayudamos

PeiPRa es una UTPR autorizada por el CSN (UTPR/V-0009). Revisamos la sala antes de la obra, firmamos el certificado de la instalación, preparamos la documentación de la declaración y el programa de protección radiológica con el análisis de dosis en la sujeción. Cuéntanos cuándo abres y te decimos por dónde empezar.